Qué Creemos

LA BIBLIA

La Santa Escritura constituye la revelación escrita de Dios para la humanidad y es la autoridad suprema en materia de fe, doctrina y conducta para el creyente.

• La Biblia es la Palabra infalible de Dios, mediante la cual el Señor revela su voluntad y su plan de salvación para el hombre. En ella se encuentra el conocimiento que conduce a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús, como enseña 2 Timoteo 3:15.

• Toda la Escritura fue inspirada por Dios y transmitida por medio de hombres guiados por el Espíritu Santo. Por esta razón posee autoridad divina absoluta y es útil para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y enteramente preparado para toda buena obra (2 Timoteo 3:16–17).

• La Palabra de Dios es viva y eficaz, capaz de penetrar hasta lo más profundo del ser humano, discerniendo los pensamientos y las intenciones del corazón (Hebreos 4:12).

• La Escritura constituye la palabra profética más segura que guía al creyente como una lámpara que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en los corazones (2 Pedro 1:19).

• En las Escrituras se encuentra el testimonio de la vida eterna, pues ellas dan testimonio de Jesucristo (Juan 5:39).

• El creyente debe escudriñar diligentemente la Palabra de Dios, vivir conforme a ella y enseñarla a otros, tal como hizo Esdras que dispuso su corazón para estudiar la ley del Señor, cumplirla y enseñarla en Israel (Esdras 7:10).

• La correcta interpretación de la Biblia debe realizarse bajo la iluminación del Espíritu Santo, quien guía a los creyentes a toda la verdad.

Por lo tanto, la Biblia es la norma suprema de fe y conducta, y ninguna revelación posterior puede contradecir la Palabra escrita de Dios.

DIOS

Creemos en un solo Dios verdadero, eterno y soberano, creador de todas las cosas visibles e invisibles.

• Dios es único y fuera de Él no existe otro Dios verdadero. Así lo declara Deuteronomio 4:35; Isaías 44:6; 1 Corintios 8:6; 1 Timoteo 2:5.

• Dios habita en luz inaccesible y ningún ser humano ha contemplado plenamente su esencia divina. Así lo enseñan 1 Timoteo 6:16; Juan 1:18; 1 Juan 4:12.

• Para revelarse al hombre, Dios se manifiesta en tres personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, como ordena Jesucristo en Mateo 28:19. Estas tres personas participan de una misma naturaleza divina, siendo un solo Dios verdadero según 1 Juan 5:7 y Juan 10:30.

ATRIBUTOS DE DIOS

Las Escrituras revelan diversos atributos del carácter divino:

• Dios es inmutable, no cambia ni varía en su naturaleza ni en sus propósitos (Santiago 1:17).

• Dios es omnipresente, estando presente en todo lugar del universo (Salmo 139:7–11).

• Dios es omnisciente, pues conoce todas las cosas y nada está oculto delante de Él (Hebreos 4:13; Proverbios 5:21).

• Dios es omnipotente, poseyendo todo poder y autoridad sobre la creación (Génesis 17:1; Éxodo 6:3; Apocalipsis 1:8; Apocalipsis 4:8).

• Dios es santo, separado de toda maldad (Salmos 99:9; 1 Pedro 1:15).

• Dios es eterno, existiendo desde la eternidad y para siempre (Deuteronomio 33:27; Salmo 90:2).

• Dios es fiel, cumpliendo siempre sus promesas (Deuteronomio 7:9; Salmo 119:90).

• Dios es bueno, manifestando misericordia y bondad hacia su creación (Salmo 100:5; Jeremías 33:11; Nahúm 1:7).

• Dios es también fuego consumidor, manifestando su justicia contra el pecado (Hebreos 12:29).

• El amor de Dios se manifestó plenamente cuando entregó a su Hijo para salvar a la humanidad (Juan 3:16).

• Dios es el Creador de todas las cosas (Génesis 1:1).

EL PADRE

• El Padre es Dios y ha manifestado su amor al concedernos ser llamados hijos de Dios (1 Juan 3:1).

• El Padre estableció el plan eterno de salvación y envió al Hijo al mundo para cumplirlo (Juan 6:38–40; Efesios 1:3–7).

• Él envió al Hijo como Salvador del mundo (1 Juan 4:14).

• El Padre traslada al creyente del reino de las tinieblas al reino de su amado Hijo (Colosenses 1:13–15).

• Es llamado Padre de los espíritus (Hebreos 12:9).

• Su perfección es absoluta y los creyentes son llamados a reflejar su carácter (Mateo 5:48).

• Él recompensa a quienes lo buscan con sinceridad (Mateo 6:1–6; Mateo 6:18).

• El Padre habita en los cielos y gobierna sobre toda la creación (Mateo 16:17; Mateo 18:10).

• Es el Padre quien atrae a los hombres hacia Cristo (Juan 6:37; Juan 6:44; Juan 10:29).

EL HIJO

• Jesucristo es Dios, el Verbo eterno que estaba con Dios y era Dios (Juan 1:1).

• Él ejecuta el plan de salvación preparado por el Padre y se manifiesta como el Salvador del mundo.

• Es el Verbo encarnado que tomó naturaleza humana sin dejar de ser Dios (Juan 1:1; 1 Juan 1:1–2; Filipenses 2:6–8).

• Vino al mundo para revelar al Dios invisible (Juan 1:18; Juan 14:9).

• Cristo vino para destruir las obras del diablo y dar vida abundante (Juan 10:10; Hebreos 2:14; 1 Juan 3:8).

• Después de su resurrección ascendió al cielo y está sentado a la diestra del Padre (Marcos 16:19; Hechos 7:56; Apocalipsis 3:21).

• Es la cabeza de la Iglesia (Efesios 5:23).

• Estableció los cinco ministerios para edificar y perfeccionar a los santos (Efesios 4:7–12).

• Es el abogado que intercede ante el Padre por los creyentes (1 Juan 2:1).

• Es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2:5).

EL ESPÍRITU SANTO

• El Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3–4).

• Él aplica el plan de salvación convenciendo al mundo de pecado, de justicia y de juicio (Juan 16:8).

• Guía a los creyentes a toda la verdad (Juan 16:13).

• Realiza la regeneración espiritual del creyente (Tito 3:5).

• Es el Consolador prometido por Cristo (Juan 14:16; Juan 16:7; Hechos 2:1–4).

• Imparte dones espirituales para la edificación de la Iglesia (1 Corintios 12:8–10).

• Es el sello y garantía de la salvación del creyente (Efesios 1:13).

• Mora en el creyente haciendo de su cuerpo templo del Espíritu Santo (Juan 7:37–39; 1 Corintios 3:16; Romanos 8:9).

LA IGLESIA: CUERPO DE CRISTO

• La Iglesia está formada por todos los creyentes que han nacido de nuevo por la fe en Jesucristo.

• Cristo es la cabeza de la Iglesia y la Iglesia es su cuerpo (Efesios 5:23; Colosenses 1:18).

• La Iglesia no es principalmente un edificio sino una comunidad espiritual formada por personas redimidas por la sangre de Cristo, siendo la casa de Dios (1 Timoteo 3:15).

• Cada miembro del cuerpo tiene una función específica determinada por Dios (1 Corintios 12:18–26).

• Cristo ministra a su Iglesia mediante los cinco ministerios (Efesios 4:11–13) y el Espíritu Santo mediante los dones espirituales (1 Corintios 12:4–11).

LA SALVACIÓN

• La salvación es un don de Dios concedido por su gracia a quienes se arrepienten y creen en Jesucristo (Romanos 10:8–10; 1 Tesalonicenses 1:9).

• La salvación es por gracia mediante la fe y no por obras (Efesios 2:8–9).

• Ningún ser humano puede pagar el rescate de su alma (Salmo 49:6–7).

• Solo Jesucristo salva y no existe otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos ser salvos (Hechos 4:12).

EL BAUTISMO EN AGUA

• El bautismo en agua es una ordenanza establecida por Jesucristo.

• Puede realizarse después de la conversión cuando la persona cree en el Señor (Hechos 9:36–38).

• Consiste en la inmersión completa del creyente en agua como símbolo de muerte al pecado y nueva vida en Cristo.

• La fórmula bautismal fue establecida por Jesús en Mateo 28:19.

EL ARREBATAMIENTO

• El arrebatamiento es el evento en el cual Cristo recogerá a su Iglesia para encontrarse con Él.

• Este evento es descrito en 1 Tesalonicenses 4:16–17, donde se enseña que los muertos en Cristo resucitarán primero y los creyentes vivos serán transformados para recibir al Señor en el aire.

• En ese momento los creyentes recibirán cuerpos glorificados e incorruptibles.

LOS CINCO MINISTERIOS

Cristo estableció cinco ministerios para la edificación de la Iglesia:

Apóstoles

Profetas

Evangelistas

Pastores

Maestros

según Efesios 4:11.

• Estos ministerios tienen como propósito perfeccionar a los santos, edificar el cuerpo de Cristo y conducir a la Iglesia a la madurez espiritual (Efesios 4:12–13).

EL MATRIMONIO

• El matrimonio fue instituido por Dios como la unión entre un hombre y una mujer (Génesis 2:23–24).

• En esta unión ambos se convierten en una sola carne (Efesios 5:23).

EL GOBIERNO TERRENAL

• Las autoridades civiles existen porque Dios permite su establecimiento (Romanos 13:1).

• Los creyentes deben respetar y obedecer las autoridades mientras estas no contradigan la voluntad de Dios (Romanos 13:2–4).


• Jesús enseñó dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22:21).

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